Viernes, 28 de Octubre de 2016 13:07

 

 

 

CITA 2014

RECONOCIMIENTO A LA TRAYECTORIA

Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica

en Postcosecha de Granos


Durante la 128º Exposición Rural de Palermo, el 22 de julio último, asistimos a la 8º edición de los Premios CiTA (Centro Internacional de Innovación en Tecnología Agropecuaria), en la cual se evaluó más de 80 trabajos provenientes de todo el país, y se otorgaron los correspondientes premios en las diferentes categorías. Asimismo, se entregaron distinciones a la trayectoria de algunos referentes del sector.

Por tal motivo, entrevistamos en forma exclusiva para AgroProyectual, al Doctor Cristiano Casini, reconocido especialista internacional en Postcosecha de Granos, quien nos manifestó su sorpresa y emoción por el premio recibido y expresó su reconocimiento a todo el equipo de colaboradores que lo acompañó en estos años en el proyecto PRECOP del INTA.

 


Cabe destacar que, tras 39 años de labor en el INTA, dedicado a la calidad y tecnología de semillas, su gran aporte a la caracterización y calidad del cultivo de maní, y como impulsor de la siembra directa y la postcosecha de granos, el Ingeniero Casini se desempeña actualmente en la actividad privada. En su charla informal, nos manifestó: “…mis antiguos compañeros del INTA, y mi amigo Mario Bragachini, me trajeron engañado a este evento; me dijeron que se trataba de un reconocimiento para todo el equipo de trabajo, el mismo que yo integraba hasta fines del año pasado en que me retiré de la institución…”

Sin duda el Premio CiTA 2014 a la trayectoria del Doctor Cristiano Casini, constituye el reconocimiento a un hombre que ayudó a “revolucionar la actividad agropecuaria” en la Argentina y cuyo aporte, ya trasciende las fronteras de nuestro país.


¿Pero…. cómo comenzó esta historia?

La tecnología de almacenamiento en bolsas plásticas (silo-bolsa), ya usada para forrajes en otras partes del mundo, fue introducida en el país en el año 1994. En un principio se produjeron importantes pérdidas de almacenamiento de granos y forraje, debido a la poca experiencia de técnicos y productores, la falta de información confiable y los escasos antecedentes de investigación en el mundo.

En 1995 el INTA comenzó a desarrollar una serie de ensayos en ciertos cultivos que constituyeron la base para que los productores agropecuarios comenzaran a descubrir una serie de ventajas técnico-económicas y la adopción de esta nueva tecnología de almacenamiento fue creciendo rápidamente en todo el país, demandando a los equipos técnicos la investigación y experimentación para ajustar parámetros.

Por esa razón, en el año 2004, surgió la necesidad de concretar un Convenio de Vinculación Tecnológica entre el INTA y las tres principales empresas fabricantes de bolsas plásticas en el país, con el objetivo de fortalecer el desarrollo de esta tecnología mediante la investigación y experimentación aplicada. A partir de ese momento, se formó una red de investigación y experimentación del INTA a lo largo de todo el país, incluyendo el Chaco (EEA Las Breñas), Salta (EEA Salta), Córdoba (EEA Manfredi), Entre Ríos (EEA C. del Uruguay), Corrientes (UNEECorr) y Buenos Aires (EEA Pergamino y EEA Balcarce), que se comportaron como centros de desarrollo tecnológico lo que permitió pruebas adaptadas a los cultivos propios de cada región. Se trabajó en cultivos tradicionales de grano como: maíz, soja, trigo, girasol y sorgo;  y se incorporaron otros como: cebada, arroz, poroto y algodón.

A través de los años, el trabajo de los técnicos del INTA (entre los que se encontraba Cristiano Casini y su equipo de colaboradores) y la fuerte integración entre el sector público-privado a través del Convenio de Asistencia Técnica, lograron finalmente establecer la tecnología adecuada que le dio confiabilidad a este sistema de almacenamiento que ya trascendió el nivel del establecimiento agropecuario, para instalarse también en los acopios, puertos y empresas industriales.

El PRECOP (Proyecto de Eficiencia de Cosecha, Poscosecha de Granos y Forrajes, y Valor Agregado en Origen) no sólo permitió la puesta a punto de la técnica del silo-bolsa sino que demandó la investigación y desarrollo de nueva maquinaria acorde a las exigencias de esta tecnología y finalmente sumó la necesidad de generar valor en origen a la producción primaria.

Por eso hoy, Argentina presenta los avances más destacados en materia de almacenamiento de granos en bolsas plásticas y lidera esta tecnología internacionalmente.