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TRIGO ARGENTINO

UNA MIRADA MÁS AMPLIA


El inicio de la campaña de Trigo 2016 marcó una nueva etapa en la historia del tradicional cereal para Argentina, luego del retroceso sufrido por el cultivo en los últimos años, se concretó un aumento de superficie sembrada. A poco de finalizar el ciclo productivo, desde la cadena de valor del trigo reconocen que si bien resulta un año de cambio y transición para el país, donde se reajustan muchos aspectos, las nuevas políticas agroindustriales proponen “una mirada más amplia” de cara al futuro.

 

Justamente, con motivo del cierre de año, las asociaciones nucleadas en las Cuatro Cadenas de los principales cultivos de grano del país, reunidas en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, convocaron a representantes de los distintos eslabones que las constituyen y a autoridades gubernamentales. En ese marco, el presidente de la Asociación Argentina de Trigo - ArgenTrigo, pronunció en nombre de las Cuatro Cadenas el discurso general que refleja el balance 2016, al cumplirse el primer año de cambio de políticas agroindustriales en el país.

 

Por tal motivo, entrevistamos en forma exclusiva para AgroPROYECTUAL a David Hughes, presidente de ArgenTrigo, para conocer el balance que efectúa la cadena de trigo en particular, tras su primer año de gestión al frente de la misma y las expectativas que se presentan para el próximo año.



En el discurso pronunciado por el presidente de ArgenTrigo, las Cadenas de Valor de trigo, soja, maíz, sorgo  y girasol, reconocieron que: “La Argentina ha vuelto al mundo, ya no hay restricciones para comprar y vender divisas, se eliminaron o disminuyeron las Retenciones, no hay restricciones para exportar, existe un mercado libre y único de cambios y está entrando en vigencia una legislación para la Pequeña y Mediana Empresa, que avanza en el camino de la simplificación tributaria y la promoción de inversiones…”.

 

Asimismo, analizaron el incremento en la venta de maquinarias, en la demanda de fitosanitarios y fertilizantes, y destacaron en conjunto que: “…la agroindustria en general respondió a las autoridades nacionales los cambios que introdujeron en las políticas generales y sectoriales en el último año…”.

Las expectativas de los presidentes de las Cuatro Cadenas se sumaron a los pronósticos técnicos de “…una cosecha record, que permitirá la recuperación del Comercio y los Servicios en los pueblos y ciudades del interior, así como de las Industrias que directa o indirectamente están ligadas a nuestras cadenas de valor. Esto significa más trabajo, más empleo, más riqueza, más inversión, condiciones fundamentales para disminuir la pobreza de nuestro País”.



Con respecto a la Cadena de Trigo en particular, en la entrevista mantenida, David Hughes se refirió a las expectativas que se generaron desde comienzos de 2016, durante la planificación de la presente campaña triguera, por parte de productores, proveedores de insumos, industriales y exportadores, teniendo en cuenta el cambio de las reglas de juego ante la nueva política, la eliminación de restricciones y la posibilidad de recuperación de mercados internacionales para el cereal. Recordó especialmente la importancia de las misiones efectuadas a Brasil en pos de la reapertura de mercados, encabezada por Leonardo Sarquís, Ministro de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires; y la posterior misión general que condujo Ricardo Buryaile, Ministro de Agroindustria de la Nación.

 

En otro momento de la entrevista el presidente de ArgenTrigo destacó la intención por parte del sector público de propiciar el agregado de valor en origen para acceder a nuevos mercados, y a tal fin emprender alianzas público-privadas para generar productos agroindustriales con base trigo y mayor agregado de valor (panificados, galletas, snacks, pastas, barras de cereal y otros).



Con respecto a los números que arroja la insipiente cosecha de trigo en las diferentes zonas productivas del país, el presidente de ArgenTrigo se manifestó optimista en cuanto a rendimientos y consideró que aún debe esperarse el avance de la misma para tener una visión más acabada sobre la real calidad del trigo 2016 a nivel general; y recordó que algunas tradicionales zonas trigueras del país se vieron muy afectadas por inclemencias climáticas en momentos clave del ciclo del cultivo, lo que afecta sin duda el resultado final.

 

En materia de perspectivas económicas los técnicos de las diferentes Bolsas de Cereales y Comercio del país coinciden en que el aumento de superficie sembrada ronda el 20% respecto de la campaña anterior, alcanzando una superficie total de 4,8 millones de hectáreas de trigo. Aunque hasta el momento, la mayoría de los especialistas difieren en cuanto al rendimiento final esperado para el total del país, que fluctúa entre 12,5 y 15 millones de toneladas; esa diferencia quedará definida por el comportamiento final de la región sudeste de Buenos Aires.

En términos generales, los analistas  manifiestan que este año el trigo dejó de ser “la cenicienta” y pasó a traccionar negocios.

 

En referencia a la postergada Ley de Semillas que la Argentina -a través de sus representantes en el Congreso- aún no logra consensuar y sancionar, David Hughes reconoció que “con gran esfuerzo en las actuales condiciones los semilleros continúan investigando y en la medida de sus posibilidades han lanzado nuevas variedades de trigo cada año”, pero con preocupación el presidente de ArgenTrigo afirmó que “resulta fundamental para lograr mejores desarrollos en materia de investigación e innovación productiva el marco de seguridad jurídica y reconocimiento que brindaría a la propiedad intelectual una nueva Ley de Semillas”.

 

 


Última actualización el Martes, 20 de Diciembre de 2016 10:35