Lunes, 19 de Septiembre de 2016 00:59



GENERAR CONCIENCIA

Cambio Climático: Huella de Carbono MAIZAR


 

A partir de la toma de conciencia a nivel mundial sobre las implicancias del cambio climático global, la adaptación de los procesos productivos a los nuevos requerimientos ambientales está en permanente discusión y desarrollo. Por ese motivo, se plantea un nuevo desafío para  alcanzar una producción agropecuaria y agroindustrial sustentable a lo largo de todos los procesos.

En países de Latinoamérica, el tema ya forma parte central de la agenda de los gobiernos y sectores empresariales para los próximos años, teniendo en cuenta la capacidad de la región como exportadora de agroalimentos.

 

En este contexto, MAIZAR - Asociación de Maíz y Sorgo Argentino- que lleva varios años trabajando en temas de impacto ambiental y forma parte del Consejo Asesor del Ministerio de Ambiente en las reuniones de Cambio Climático, lideró el “Proyecto Huella de Carbono en Maíz”, con un equipo interdisciplinario de profesionales argentinos y del exterior.

La Huella de Carbono es una herramienta metodológica que permite cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que son liberados a la atmósfera como consecuencia de una actividad determinada.

Por tal motivo, entrevistamos en forma exclusiva para AgroPROYECTUAL al Ingeniero Martín Fraguío, Director Ejecutivo de MAIZAR, para conocer los detalles del proyecto.



Teniendo en cuenta que, en Argentina ya existían estudios que advertían que un considerable porcentaje de las exportaciones del país podían entrar en riesgo debido a las exigencias ambientales en los mercados internacionales, a tal efecto la Huella de Carbono resulta un argumento fuerte frente a productores, consumidores y comerciantes en todo el mundo.

Asimismo también se conocía que las metodologías diseñadas por el IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático) en 1996, para efectuar los inventarios de emisiones GEI en cultivos agrícolas, sobreestiman el nivel de emisiones en forma muy desfavorable para la actividad. Por lo cual, resultaba necesario generar información científica confiable sobre mediciones reales -a campo- en nuestro país.

 

Tras un año de trabajo, el equipo liderado por MAIZAR junto a la consultora SUSTENTABLE, SASA y la red Carbonfeel (Barcelona), con el apoyo financiero de CAF (Banco de Desarrollo de América Latina); bajo la dirección de la Dra. Carmen Virasoro, se presentaron los resultados del “Proyecto Huella de Carbono MAIZAR” sobre cuatro productos de la cadena de maíz argentino: maíz convencional, maíz flint, almidón de maíz y bioetanol (representados por cuatro empresas integrantes de la cadena: Cargill, Dacsa, Glutal y Promaíz, respectivamente). El estudio contó con el apoyo de las cámaras sectoriales Cafagda y Biomaíz.

Cabe mencionar que en el caso de los productos, la Huella de Carbono contempla la sumatoria de los GEI emitidos directa o indirectamente como consecuencia de los “ciclos de vida”, comprendiendo tanto las fases de producción y procesamiento del producto, y las fases de transporte y comercialización del mismo.



Durante la presentación de los resultados del proyecto, que tuvo lugar en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la Doctora Carmen Virasoro señaló que: "La idea es ir progresando en esta iniciativa, tanto en sentido horizontal como vertical, con MAIZAR como nodo aglutinante, en una economía colaborativa".

Mientras Agustín Blanco, de CAF, afirmó que: "Fue muy interesante para nosotros trabajar con MAIZAR y con todo el equipo técnico. Las empresas que participaron tienen en su poder una herramienta para superar las barreras del Norte. Siempre estamos dispuestos a cooperar con este tipo se proyectos".

 

Los aspectos técnicos de la medición fueron expuestos por Gervasio Piñeiro, responsable del equipo técnico de la Red Nacional de Medición de Emisiones de Oxido Nitroso, que es el gas principal que afecta la capa de ozono.

Como ejemplo de los hallazgos generados por este estudio, mencionó la relación entre la emisión de GEI y los estadios reproductivos de los cultivos: "los momentos clave de la emisión de óxido nitroso resultan al inicio y final de cada cultivo, no durante su desarrollo. Esto permite investigar estrategias de mitigación, como la de estimular cultivos de servicios ambientales en los momentos de descomposición. Tenemos que darle al productor propuestas para que no pierda el óxido nitroso (emisiones), porque es nitrógeno que puede aprovechar", dijo Piñeiro. Además, el investigador comentó otras cuestiones que se están evaluando o repensando, como las formas más adecuadas de aplicación de fertilizantes, las emisiones propias de los ecosistemas naturales y los efectos biofísicos de los cultivos sobre el clima.



De la presentación también participó la Dra. Soledad Aguilar, Directora del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, quien se refirió al estado de las reuniones sobre Cambio Climático tras la Cumbre de París-COP 21 que tuvo lugar en diciembre de 2015, y sobre la situación particular de Argentina, que integra el grupo de los 20 países que más emiten en el mundo, aunque reconoció que China, Estados Unidos y la UE son responsables del 70% de las emisiones totales del planeta.

"La sociedad global hoy exige y evalúa las cosas de una forma diferente, consciente del riesgo que implica el cambio climático. Estamos orgullosos porque en nuestro país se pudo encarar este Proyecto de Huella de Carbono y obtener resultados reales” expresó Aguilar.

Con respecto a la necesidad de reducir emisiones y al compromiso asumido por nuestro país, la especialista afirmó que: “El agro en la Argentina es importante para el desarrollo de nuestro país, pero también puede ser una parte muy importante en la solución del problema del cambio climático porque estas cuestiones pueden traer grandes inversiones internacionales, a través de instrumentos vinculados a mercados de carbono, para proyectos o iniciativas de reducción y remediación de emisiones".

 

Durante la entrevista, el Director Ejecutivo de MAIZAR destacó que huella de carbono no es un mero elemento de cálculo, sino que “representa un primer paso en el camino de la mejora y el compromiso de reducción de emisiones GEI”, haciendo hincapié en que “la cuantificación nos permitirá generar consciencia del verdadero impacto que representa nuestra actividad en el calentamiento global”.

En relación a los resultados de las mediciones reales a campo, Fraguío afirmó que: "Si para el caso del maíz convencional, que es el segundo grano en importancia del país, esos inventarios postulaban una emisión de 170 por tonelada, ahora sabemos que es 60, abarcando absolutamente todo el proceso: la semilla, el camión que lleva la semilla, la sembradora, el tractor, la cosechadora, el transporte, la secadora y todo lo demás implicado, hasta llegar a destino".

Como mencionara Martín Fraguío cerrando nuestra charla: “la certificación de la sustentabilidad de los productos es actualmente una oportunidad pero en un futuro cercano puede convertirse en una condición imprescindible de acceso a los mercados”.

 

Desde MAIZAR reconocen que partir de los promisorios resultados obtenidos, se podrá avanzar en la elaboración de un plan de acción para identificar oportunidades de reducción de la Huella de Carbono y definir posibles estrategias de mitigación.

Asimismo, permitirán mejorar el conocimiento de los procesos y definir etapas críticas, no sólo desde un punto de vista ambiental, sino también en términos de eficiencia energética, rentabilidad económica y desarrollar estrategias de mercado; lo que se traduce en mayor competitividad para las empresas en los diferentes eslabones de la cadena.

Última actualización el Lunes, 19 de Septiembre de 2016 01:13