PDF Imprimir E-mail

 

PROPIEDAD INTELECTUAL

Ley de Semillas: Marco legal y Nuevas Tecnologías


 

Ante los avances tecnológicos registrados en la producción agropecuaria a nivel global y local en los últimos veinte años, todos reconocen que el productor argentino tiene la capacidad de innovar y adoptar rápidamente esos cambios, en la medida que les reconoce su utilidad (la biotecnología se cuenta entre ellos).

Asimismo, todos admiten que la ley de semillas vigente en Argentina que data de 1973, merece una actualización inmediata en ítems sustanciales. Pero en materia de reconocimiento de la propiedad intelectual hace más de diez años que los distintos actores no logran ponerse de acuerdo al respecto. Lo cual atenta contra la productividad y sustentabilidad del sistema generando retrasos en la llegada de nuevos desarrollos biotecnológicos de vanguardia a nuestro país. Desde la industria semillera el tema resulta de tratamiento permanente, y ahora el nuevo escenario político propone encontrar una solución consensuada al respecto.

 

La última jornada del XXIV Congreso Aapresid: “ResiliAR” que se llevó a cabo del 3 al 5 de agosto en la Ciudad de Rosario, resultó un marco propicio para que los diferentes actores se reunieran a exponer su posición y debatir sobre el tema, ante un auditorio colmado de productores, asesores técnicos y empresarios, que también pudieron expresar sus inquietudes.

Al término del debate, entrevistamos en forma exclusiva para AgroPROYECTUAL al Doctor Miguel Rapela, Director Ejecutivo de la Asociación de Semilleros Argentinos-ASA- quien nos manifestó su opinión al respecto.



Cabe recordar que en la edición 2015 del Congreso Aapresid se había analizado el tema de Propiedad Intelectual en semillas, a través de un panel de productores y dirigentes de países limítrofes que contaron al auditorio sus propias experiencias dentro de la normativa vigente en cada uno de sus países. Posteriormente, quedó fijada la posición de la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa-Aapresid, en cuatro puntos centrales:

​1) Reconocimiento a la​ Propiedad Intelectual, ​incluido dentro de las Buenas Prácticas de Aapresid. 2) Pago de Regalías, único en la semilla (no dividido en germoplasma y eventos, tampoco entre eventos). 3) Ley de Semillas actualizada, siendo fundamental trabajar con consenso de todas las partes, adecuada a la realidad actual. 4) Control para el cumplimiento. Fortalecimiento del INASE para que ejerza su poder en la fiscalización. Castigos al infractor.


En esta edición 2016, el Congreso Aapresid reunió en un panel de debate sobre: “El futuro de la regulatoria y propiedad intelectual en semillas” a representantes de distintas áreas involucrados en el tema: Valentina Delich (jurista académica de Flacso), Miguel Rapela (Director Ejecutivo de ASA-Asociación de Semilleros Argentinos), Pedro Vigneau (Presidente de Aapresid) y Guillermo Bernaudo (Jefe de Gabinete del Ministerio de Agroindustria de la Nación).  Mientras que el coordinador del panel, Alejandro Petek, recordó esos cuatro puntos centrales que constituyen la posición de Aapresid, como punto de partida para avanzar en el debate planteado.

 


Pedro Vigneau reafirmó la posición de la institución resumida ya en los cuatros puntos, y manifestó que “Hay que crecer en productividad cuidando el medio ambiente y contar con reglas claras para que cada uno haga lo que sabe hacer”, y reconoció que para ello es necesario “agiornar la normativa vigente en materia de ley de semillas”.

El presidente de Aapresid sostuvo que para los productores de la Asociación “El pago en reconocimiento a la propiedad intelectual es una buena práctica agropecuaria”. Al tiempo que se mostró esperanzado con la posibilidad de encontrar una pronta solución al respecto “Con el cambio de escenario de este año tenemos que establecer un mismo pacto. Estamos abiertos al diálogo” (ver link).

El doctor Miguel Rapela, reconoció que para resolver este tema se requiere del consenso entre todas las partes involucradas. Y destacó que en su institución siempre se buscan consensos porque está integrada por empresas socias con diferentes dimensiones y realidades. Rapela afirmó que desde ASA “Promovemos el respeto a las normas de propiedad intelectual que rigen desde la semilla como un todo”, porque la semilla “es un bien tangible que expresa una información genética en la que coexisten distintas patentes”.

Según el Director Ejecutivo de ASA, existen factores de consenso en torno a la propiedad intelectual: “Alentar el uso de semillas fiscalizadas y la erradicación de la semilla ilegal (bolsa blanca), mientras que la semilla de uso propio debe ser controlada por el obtentor. La constitución del directorio y fortalecimiento del INASE, y una Ley actualizada de semillas, reclamos que ASA sostiene desde hace doce años”.

Con respecto a la actualización de la Ley de Semillas, Rapela mencionó el trabajo efectuado durante los encuentros realizados en 2012, de los cuales surgió un Proyecto de Ley de Semillas que finalmente nunca fue enviado a la CONASE, ni tratado en el Congreso de la Nación. Y sugirió que las futuras discusiones tomen a ese proyecto como base.

También destacó que “Argentina puede reinsertarse en el mundo, pero dentro de un marco de seguridad jurídica que genere un clima de negocios, porque tiene el potencial para convertirse no solo en el supermercado del mundo, sino en el ´semillero del mundo`”.

 

 

La doctora Valentina Delich, jurista especialista en Derecho Internacional, afirmó que “en estos momentos el debate en torno a la propiedad intelectual está tensionado y excede el planteo y la legislación sobre las semillas”. Según Delich “La innovación, la aparición de un nuevo conocimiento, es lo que genera tensión entre las partes".

En relación al uso de las nuevas tecnologías, reconoció que “si bien es necesario pagar por la tecnología, las políticas más exitosas no son las más represivas sino aquellas que incentivan el ingreso al sistema”, por eso aconsejó “trabajar más sobre incentivos que sobre opciones sancionadoras”.

Con respecto al controvertido “uso propio” de la semilla, se manifestó en contra del mercado ilegal,  pero dijo “De lo que no estoy tan segura es si el uso propio debe desaparecer”.

 

Guillermo Bernaudo, jefe de Gabinete del Ministerio de Agroindustria, consideró que la falta de definición sobre temas como “uso propio y la unidad de contralor”, estancaron la discusión durante todos estos años, y sostuvo que “Esta situación es la que nos llevó a donde estamos hoy”. El funcionario anticipó que “Queremos poner la discusión en el ámbito que corresponde, por eso, en los próximos días presentaremos ante la CONASE una propuesta de ley para luego remitirla al Congreso de la Nación”.

El jefe de Gabinete adelantó que se analiza “un mecanismo de pago prolongado semejante al sistema de regalía extendida de Uruguay, o un sistema de incentivos”. Y reafirmó la idea de fortalecer el INASE y constituir su directorio. Bernaudo manifestó que “el cambio cultural se ha dado no solo en los productores, sino en la dirigencia del sector público que ahora sí está dispuesta a accionar las medidas necesarias para promover las normativas legales que aseguren la producción agroindustrial y el posicionamiento del país”.



El doctor Miguel Rapela, representante de la Asociación de Semilleros Argentinos y reconocido especialista en este tema desde hace más de diez años, ya en anteriores oportunidades había manifestado a AgroPROYECTUAL (ver link) su preocupación en materia de aspectos innovativos y sobre los dos marcos regulatorios que rigen la actividad de la industria semillera argentina: el marco regulatorio de propiedad intelectual y el marco regulatorio de la biotecnología (regido por la Ley de Patentes); sobre todo después del malogrado acuerdo que estuvo a punto de concretarse en 2012 y que parecía reflotarse en 2014/15 durante la anterior gestión gubernamental. Aunque en esta oportunidad, en la charla mantenida durante el presente reportaje, se lo notó esperanzado ante el nuevo escenario de políticas agropecuarias que se plantean este año.

Desde ASA siempre se sostuvo que “de reglamentarse esta nueva ley que reconoce la propiedad intelectual, nuestro país se colocaría en una posición de liderazgo a nivel global”, ya que la misma podría allanar el camino para la llegada de nuevos desarrollos tecnológicos internacionales (y la comercialización de recientes y futuros desarrollos locales) para diferentes cultivos, lo cual brindaría mayores opciones a los productores argentinos.

 

Recordemos un poco la historia

Sin duda, la industria semillera a nivel global, está marcada por grandes hitos como: la creación de los híbridos de alto rendimiento y posteriormente, la era de los desarrollos biotecnológicos.

En Argentina, la actual Ley 20.247 de semillas data del año 1973, cuando en nuestro país el cultivo de soja no estaba tan difundido, ni existían los eventos biotecnológicos (en 1996 comienza el cultivo de soja genéticamente modificada en Argentina).

En el caso de la semilla de especies autógamas, existe la potencialidad de mantener sus características y viabilidad entre cada proceso de siembra-cosecha, por eso los productores pueden guardan parte del grano cosechado como semilla para sembrar en la temporada siguiente (ejemplo: trigo y soja, a diferencia de especies como maíz y girasol que sí han sufrido procesos de hibridación efectivos, y por esa razón, los productores todos los años deben comprar nueva semilla para iniciar sus cultivos y obtener altos rendimientos).

 

A partir de una distorsión conceptual en el término “uso propio” cualquier productor (fuese chico o grande) estaba en condiciones de guardar parte de la semilla cosechada para sembrarla al año siguiente. De esta forma, las nuevas tecnologías desarrolladas por las empresas, no recibían compensación de pago. La industria semillera en la figura de la Asociación de Semilleros Argentinos -ASA- comenzó hace más de diez años (2004) una campaña de concientización, con respecto al uso de semilla fiscalizada y al reconocimiento de propiedad intelectual, a pesar de ello, producto de las políticas agrícolas implementadas y de la desactualizada ley vigente, algunos de los grandes productores abusaron del derecho al uso propio.

 

Es de suponer que en todos los proyectos de ley que están en consideración en este momento en nuestro país, se acote la figura de “uso propio” gratuito.

Asimismo, también se prevé que el reconocimiento de la propiedad intelectual sólo se efectúe  en la compra de la semilla, y no en el pago del grano cosechado; siendo un organismo oficial el que realice el contralor y no las propias empresas privadas (a partir del conflicto suscitado durante 2015/2016 por los contratos privados con la multinacional Monsanto por las regalías de Soja Intacta RR2 Pro).

 

Nota: Cabe mencionar que al momento de la publicación del presente artículo, se efectuaban anuncios de presentación de dos Proyectos de Ley de Semillas ante la CONASE- Comisión Nacional de Semillas.

1) El día 17 de agosto de 2016, la Federación Agraria Argentina - FAA, entidad que nuclea a pequeños y medianos productores agropecuarios, en disidencia con los consensos logrados entre el gobierno y demás entidades y asociaciones referentes del agro, anunció la presentación de un Proyecto de Ley de Semillas propio.

En el mismo se establece, entre otras cosas, la excepción gratuita para la reutilización de la semilla de trigo y soja, para agricultores de hasta 1500 toneladas anuales de rendimiento, que alcanzaría a los responsables del 20% de la cosecha de soja del país. Asimismo, se propone establecer el principio de agotamiento de los derechos de propiedad intelectual con la compra de la semilla, por lo cual no habría diferencia entre el pago por la mejora genética o la incorporación de eventos biotecnológicos.

2) El día 19 de agosto de 2016, el Jefe de Gabinete del Ministerio de Agroindustria de la Nación junto al Secretario de Agricultura y equipos técnicos, presentaron ante la CONASE los lineamientos y objetivos de la propuesta para la modificación de la Ley de Semillas 20.247, los cuales se adecuan a la actualidad productiva del país y procuran un equilibrio entre los intereses de todas las partes.

Los puntos principales de la reforma se centran, en que en el pago de la semilla, estarán incluidos los conceptos por los derechos de propiedad intelectual que la semilla y los productos obtenidos a partir del uso de la misma contengan, y/o tecnología incorporada; y por otro, en el acotamiento del uso propio.

3) Ambas iniciativas se suman al proyecto ya presentado por el diputado Gilberto Alegre, Presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara baja del Congreso de la Nación.

Última actualización el Lunes, 22 de Agosto de 2016 21:52