Viernes, 19 de Agosto de 2016 12:38

 

EL DERECHO A PRODUCIR

MAYOR PARTICIPACIÓN, MEJORES LEYES


 

En el marco de la democracia, una sociedad madura tiene derechos y obligaciones que cumplir y la posibilidad de ejercerlos como tal. Salvo algunas excepciones, podríamos decir que en nuestro país, a pesar de vivir más de 30 años ininterrumpidos en democracia, fue recién a partir del conflicto suscitado en 2008 por la Resolución 125 que un sector de la sociedad argentina decidió comenzar a interesarse y participar en temas de política agropecuaria.

De esta forma productores, dirigentes y empresarios agroindustriales se involucraron directamente en la política nacional para representar a las comunidades rurales, en la búsqueda de soluciones concretas a problemas relacionados con la producción agroindustrial.

 

El XXIV Congreso Aapresid “ResiliAr”, llevado a cabo en la ciudad de Rosario entre el 3 y 5 de agosto último, propuso un espacio de reflexión con la presentación del panel sobre “El derecho a producir”, moderado por Pedro Vigneau, presidente de la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa.

Con esta consigna, John Kuehn, Senador por el Estado de Nebraska (USA), expuso ante el auditorio su iniciativa de presentar un proyecto de ley ante el Congreso que representa, para que se reconozca constitucionalmente “el derecho a producir” como un principio de protección a la agricultura, pero siempre alineado con los intereses ciudadanos; junto a él para debatir sobre el tema, participaron también legisladores nacionales.

Al término de su exposición en el panel, entrevistamos en forma exclusiva para AgroPROYECTUAL al Senador Alfredo de Angeli, presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Senadores del Congreso de la Nación, para conocer su posición al respecto.




El Senador John Kuehn, durante su exposición habló del “derecho a producir” como un tema político, que requiere el establecimiento de normas legales, claras y previsibles; y resaltó que “la sustentabilidad ambiental está muy vinculada a la productividad agropecuaria, para que el sistema de producción resulte viable y confiable para toda la sociedad es necesario generar políticas públicas con base científica”.

Explicó cómo llegó él, siendo la cuarta generación de productores familiares, a ocupar un cargo político público, y afirmó: “Ningún legislador puede aprobar leyes que resulten contrarias a los intereses comunes. Las regulaciones deben legislarse bajo el principio de inocuidad o mínimo riesgo, con evidencia científica”. Recordó que, a pesar de que Nebraska es una región agrícola, “los políticos en general se despreocupaban de los problemas que enfrentaba el sector, a la vez que ganaban terreno las campañas ambientalistas que cuestionaban la producción agropecuaria y generaban malestares sociales”.


Durante su exposición, Kuehn explicó que en Estados Unidos, los cuestionamientos que recibe la comunidad agropecuaria, instigados por ambientalistas, pasan principalmente por el uso de los cultivos transgénicos; justamente porque no se entabla el debate desde una base científica, y confunden a la sociedad al no informar que gracias al uso de OGM se aumenta la producción y se disminuye la aplicación de agroquímicos.

El Senador Kuehn, manifestó que para su presentación ante el congreso, se inspiró en el ejemplo de otros estados como Missouri y Dakota del Norte, que ya gozan de ese derecho, porque “el derecho a producir” ya está incluido en la Constitución; y espera que pronto ocurra lo mismo en Nebraska. Asimismo aconsejó que su iniciativa debiera ser imitada por otros países, e insistió en su postura, que para evitar futuros riesgos “el derecho a producir” debe estar presente en la Constitución.



El Senador Alfredo De Angeli, ex dirigente ruralista de la Federación Agraria Argentina, manifestó el reconocimiento al trabajo que realizan instituciones como Aapresid para generar este tipo de encuentros y vínculos, entre el sector público y privado, y el enfoque agroindustrial (basta de enfrentamientos campo/industria/ciudad), “porque hoy el campo forma parte del mundo”. Mencionó que “para el crecimiento del país, las instituciones tienen que ser inclusivas, estar presentes y participar”.

También reconoció la necesidad de trabajar para generar leyes acordes a las nuevas políticas agroindustriales, para: aumentar la productividad, la conservación de los suelos, el reordenamiento territorial, el arraigo de las poblaciones en las ciudades y pueblos del interior a través de trabajo genuino, el agregado de valor en origen, entre otras.

Y a modo de cierre, Alfredo De Angeli hizo referencia a “la necesidad de que la comunidad estimule a sus asociaciones y la actividad gremial, en defensa de “su derecho a producir”.

 

Otro de los integrantes del panel, el Dr. Gilberto Alegre, abogado y Diputado Nacional, presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación, se refirió a que ante este nuevo escenario político que vive hoy la Argentina y siendo este un país esencialmente productor de alimentos con gran capacidad exportadora, se requiere una legislación adecuada para producir eficientemente y abastecer las demandas.

Al mismo tiempo reconoció que “hoy las responsabilidades son tan grandes como las oportunidades que se presentan para abastecer el mercado global. Por esa razón llamó a repensar cuáles son las políticas y las medidas legislativas que necesitamos para viabilizar esas oportunidades”.

Mencionó la crisis que vive hoy el sector lechero y el estancamiento ante los desaciertos de las políticas imprentadas durante años en nuestro país; y comparó la situación de países vecinos como Uruguay y Brasil con un potencial productivo similar, pero que crecieron en otro marco de políticas agropecuarias.

Asimismo resaltó que la interacción entre lo público y lo privado forma parte del proceso de colaboración para que el Estado y los privados puedan encontrar espacios comunes y sentarse a debatir. Y abogó para que el “derecho a producir” sea reglamentado también en nuestro país con políticas agroindustriales adecuadas”.

 

Al concluir las exposiciones del panel, Pedro Vigneau abrió la ronda de preguntas del público: Se manifestó la inquietud por parte de algunos productores por el tratamiento de leyes complejas como son la Ley de humedales y la Ley de conservación de suelos, ambos legisladores nacionales coincidieron en que son leyes que requieren de un exhaustivo análisis en su tratamiento (que involucran a otras tres comisiones además de la Comisión de Agricultura), como así también la participación y consulta a especialistas de cada disciplina, porque un tratamiento ligero de las mismas pondría en riesgo la capacidad de producción de los recursos involucrados.

Asimismo se mencionó la preocupación por la falta de una ley nacional que regule las aplicaciones periurbanas, y ambos legisladores coincidieron en que durante años el estado estuvo ausente en este tema, y que hoy la sociedad reclama insistentemente con razón; reconocieron que existen responsabilidades compartidas en el manejo de agroquímicos, venta de productos, destino de envases vacíos, registro de aplicadores, límites perimetrales, etc., y por eso es imprescindible legislar sobre este tema a nivel nacional para evitar superposiciones de jurisdicción.

Seguramente, luego de escuchar lo expuesto por los disertantes en el panel, los asistentes al Congreso Aapresid 2016, seguirán reflexionando en sus lugares de origen sobre aquellos proyectos y normativas que aún restan por legislar para asegurar “el derecho a producir” en Argentina.

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Última actualización el Viernes, 19 de Agosto de 2016 12:45